viernes, 24 de octubre de 2014

JABÓN DE GLICERINA DE CALÉNDULA Y ZANAHORIA



El jabón de glicerina es un jabón suave, que da a la piel hidratación, flexibilidad, es calmante, suavizante y neutro, es decir, de un pH parecido al de la piel, de manera que consigue limpiar las impurezas sin resultar agresivo en pieles delicadas, finas y sensibles, ayudando a reafirmar la piel y mantenerla en mejores condiciones.

Es un Jabón para todo tipo de piel, y especialmente para la piel sensible, con acné, granos, espinillas, para trastornos de la piel, como dermatitis, eccema y psoriasis, ya que tiende a cerrar las glándulas sebáceas. Enriquecido con aloe vera y aceites macerados para aportar un extra de hidratación y protección. 


Ingredientes:
500 gr jabón base transparente de glicerina vegetal
5 gr macerado de caléndula en aceite de oliva virgen
5 gr macerado de zanahoria en aceite de sésamo
15 gr gel de aloe vera casero
Aceite esencial de árbol de té


Elaboración
Cortar la base de glicerina en pequeños pedazos y ponerla a derretir a fuego suave al baño maría, removiendo de tanto en tanto circularmente y de arriba a bajo para no crear burbujas.
Mezclar los aceites macerados, añadir el gel de aloe vera, unos pétalos de caléndula, y triturar con la batidora. Disuelto el jabón, añadir la mezcla, mover bien, incorporar los aceites esenciales, pétalos de caléndula y mezclar todo bien. Poner en moldes y dejar enfriar.
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El aceite de caléndula es un aceite protector y reparador. Para pieles sensibles y atópicas o con cualquier tipo de afección, el aceite de caléndula es uno de los imprescindibles. Para tratar irritaciones de la piel, como granos, eccemas, contusiones, picaduras de insectos y rozaduras. Ayuda a la regeneración celular, mejorando las pieles quemadas, ya sea por el sol, rozaduras, etc. Se trata de un aceite suave con gran capacidad anti-inflamatoria, que alivia el escozor y el picor de la piel sensible e irritada y proporciona un importante nivel de hidratación a las capas profundas de la piel.
Para saber más sobre las propiedades y usos de la caléndula, aquí
El aceite de oliva es uno de los mejores productos naturales que podemos utilizar para la belleza de la piel. Disminuye las arrugas e hidrata el cutis seco. Potente antioxidante y entre sus numerosas propiedades, evita la desecación cutánea, protege, hidrata y da elasticidad a la piel.
Como hacer macerados de plantas en aceite vegetal, aquí 

El aceite de zanahoria es un aceite que embellece la piel, es tonificante, hidratante y nutre la piel. Previene el envejecimiento cutáneo y ayuda a evitar la aparición de arrugas, ideal para pieles secas y desnutridas, reduce los poros, combate los granos y las manchas de la piel. Con gran cantidad de vitaminas, A, B, C, D y E, por lo que es un aceite para calmar, aliviar, reparar y proteger la piel sensible. El aceite de zanahorias es útil en casos de eccemas, heridas o quemaduras y ayuda a evitar la acción destructiva de los rayos ultravioletas.
El aceite de sésamo es un hidratante excelente para la piel por su contenido en aceites grasos omega 6 y minerales como el calcio y el zinc. Aumenta la regeneración de los tejidos. Absorbe los rayos ultravioletas y actúa como FPS natural contra las radiaciones UVB. 

El gel de aloe vera contiene componentes que activan los poderes curativos de la piel. Es calmante, hidratante, cicatrizante y regenerador de las pieles envejecidas por exceso de sol. Elimina bacterias y hongos, acelera la curación de las heridas y las quemaduras, protector solar, previenen las infecciones y consigue rebajar el envejecimiento. Adecuado para todo tipo de piel, con o sin problemas. Facilita la capacidad de regeneración de las células dañadas y reduce la inflamación. Refresca la piel reseca.

El aceite esencial de árbol del té posee un efecto antiséptico triple, actúa contra las bacterias, hongos y virus (bactericida, fungicida, anti-vírico, cicatrizante, anti-inflamatorio, desodorante, expectorante y balsámico). Es un excelente remedio natural para ciertas enfermedades de la piel causadas por bacterias y hongos, como el acné, piel grasa, las ampollas, quemaduras del sol, el pie de atleta, verrugas, herpes, picaduras de insectos, erupciones cutáneas, la caspa y otras heridas e irritaciones menores.






Esterilizar antes los utensilios que utilicemos en la preparación, y también los tarros donde envasemos (hervir al baño-maría o limpiarlos con alcohol y dejarles secar al aire), para que no se contamine la preparación y se conserve en buenas condiciones. 





2 comentarios:

  1. Que pinta tan estupenda, se ven geniales.

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    1. Gracias Marta, con las maravillas que tu haces, dicho por ti es un halago! No tiene misterio, fundir, mezclar... El próximo, me voy a aminar a hacer la glicerina en casa, seguiré con tu permiso, las recetas de como se hace en tu estupendo blog, ya te contaré...
      Un abrazo!

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